El sofá sabía lo que hacías

A veces no es falta de voluntad, sino exceso de amenaza. No evitamos la tarea: evitamos la emoción que despierta. La procrastinación no es pereza.

A veces no es falta de voluntad, sino exceso de amenaza. No evitamos la tarea: evitamos la emoción que despierta. La procrastinación no es pereza.